Así es la Recreación Histórica de Setenil 1484: protagonistas, escenarios y el libreto

PEDRO ANDRADES


Son muchísimos los setenileños que participan como figurantes en el viaje a 1484 en el que se sumerge con pasión Setenil durante la celebración de la Fiesta de Moros+Cristianos. En este artículo recogemos los perfiles protagonistas de la Recreación Histórica, a partir de los datos y el papel asignados por la propia Asociación Setenil 1484 en esta espectacular representación que abarca todo el municipio y el libreto en el que puedes seguir el relato de este evento.

FERNANDO II DE ARAGÓN, EL CATÓLICO. Rey de Sicilia, de Castilla y León, de Aragón, de Nápoles y regente de Castilla y León en nombre de su hija, la reina Juana I. Nació en la villa zaragozana de Sos (hoy llamada por tal motivo Sos del Rey Católico), el 10 de mayo de 1452, y murió en Madrigalejo (Cáceres), el 23 de enero de 1516. Apodado el Rey Católico, se trata de uno de los más poderosos monarcas de la Historia. En 1484 fueron conquistadas Álora y Setenil, y en 1486 Loja. Fernando II dirigió personalmente todos los grandes movimientos de tropas, lo que fomentó las alabanzas a su carácter de rey justo, piadoso y extraordinario militar. Estuvo en Setenil durante el sitio definitivo.
ISABEL I LA CATÓLICA, REINA DE CASTILLA. (Madrigal de las Altas Torres, 1451 – Medina del Campo, 1504) Hija de Juan II de Castilla y de Isabel de Portugal. Nació en Reina de Castilla y León (1474-1504) y de la Corona de Aragón (1479-1504). Su alianza con Fernando II de Aragón propició la expansión del poder real y la conclusión de la reconquista a los musulmanes de todo el territorio peninsular. Su presencia en Setenil es ficticia, aunque mostró una efusiva alegría cuando cayó la villa que tanto se resistió durante el siglo XV. La leyenda le atribuye un imposible hijo bastardo, Sebastian, que es el patrón de Setenil.
EL CORDI. Último alcaide nazarí. Muchos fueron los intentos de conquista de Setenil, como la infructuosa acometida de Fernando de Antequera contra el castillo de Setenil en 1407, siendo ya alcaide Abu-l-Qasim ibn Múhammad al-Khurdï (El Cordi). Son muchos los textos en los que se referencia a El Cordi como alcaide de Setenil y su experiencia militar, como las correrías en Cañete la Real y su defensa de la sitiada fortaleza de Setenil hasta que finalmente cae el 21 de septiembre de 1484. Pactó su salida del castillo hacia Ronda, en cuyo trayecto fue escoltado. Cuando fue tomada Ronda el 22 de mayo de 1485, el Cordi se fue a vivir a Alcalá del Río y Sevilla, y posteriormente se marcha a África.
RODRIGO PONCE DE LEÓN, MARQUÉS DE CÁDIZ. Rodrigo Ponce de León, señor de Marchena, conde de Arcos y marqués-duque de Cádiz, que vivió entre 1444 y 1492, estuvo implicado desde muy joven en la actividad militar desarrollada en la frontera de Granada. La inaccesible villa y fortaleza de Setenil fue tomada por las tropas del Marqués de Cádiz en septiembre de 1484. Esta plaza había resistido desde 1407. Los Reyes Católicos le daban muestras de su aprecio por lo que la reina Isabel la Católica, en cierta ocasión, le pidió que la escoltase en su visita a la hueste y a las plazas conquistadas hasta ese momento. Estuvo presente en la rendición de la ciudad de Granada, que puso fin a la guerra, y en la entrega de dicha ciudad por el rey Boabdil a los Reyes Católicos, participando en la confirmación de las Capitulaciones de Granada, también llamadas Tratado de Granada (2 de enero de 1492).
ANDRÉS DE CABRERA Y BEATRIZ DE BOBADILLA. Andrés Cabrera fue mayordomo real del rey Enrique IV, monarca que le confió el alcázar de Segovia, donde estaba guardado el legendario tesoro real. Su esposa Beatriz de Bobadilla fue dama de honor y gran amiga (desde la infancia) de Isabel la Católica. Beatriz, desde muy joven, estuvo a servicio de la futura reina Isabel. Se ha supuesto que el contacto entre ambas se inició cuando la aún infanta vivía en Arévalo. Cabrera, del que se presumía origen judío, sofocó una revuelta contra los cristianos nuevos en Segovia. En 1480, tras la victoria de los Reyes Católicos, estos conceden a Andrés Cabrera y a Beatriz de Bobadilla el nuevo señorío de Chinchón. En 1487 Andrés y Beatriz participan en el cerco de Málaga, en donde un moro hiere a Beatriz de Bobadilla confundiéndola con la reina Isabel. En 1504 muere la reina Isabel y dedica un buen párrafo de su testamento a confirmar todos los privilegios concedidos a Andrés Cabrera y su mujer Beatriz.
GONZALO FERNÁNDEZ DE CÓRDOBA, GRAN CAPITÁN. Este genio militar español cambió para siempre el arte de la guerra al sustituir la caballería pesada acorazada por la moderna infantería, más ágil. Su primera campaña destacada fue la Guerra de Granada. Su espada fue clave para tomar fortalezas como la de Setenil o la de Montefrío. Pronto se asoció su nombre al de la valentía. El cronista Hernán Pérez del Pulgar escribió que durante la Guerra de Granada, Gonzalo era siempre el primero en atacar y el último en retirarse.
CARDENAL MENDOZA. Pedro González de Mendoza (Guadalajara, 3 de mayo de 1428-ibídem, 11 de enero de 1495) fue un eclesiástico, político, militar y mecenas castellano, conocido como Gran Cardenal de España. Prosperó entre guerras civiles y cambios gracias a su habilidad como consejero de Castilla, agente diplomático y obispo-guerrero. Fue en un primer momento obispo de Calahorra, después de Sigüenza, arzobispo de Sevilla y posteriormente de Toledo, el cargo más importante de la Iglesia española de la época. Tenía una gran influencia en el papado, por lo que actuaba como interlocutor entre los reyes y Roma. En 1478 la corona pide al papado la bula para establecer la Inquisición, y con Mendoza al frente de la política religiosa se crea la institución. El cardenal Mendoza apoyó la política real de mano dura con los judíos y los conversos, y así se llegó a la expulsión de estos en 1492. Su familia impulsó la lucha contra el reino nazarí de Granada, siendo Mendoza el primer líder eclesiástico que entró en la Alhambra tras la rendición musulmana en 1492. Aparece a la derecha del Rey Fernando en la representación de la Sillería de la Catedral de Toledo.
ISABEL DE PORTUGAL. Nació sobre 1428 en Arévalo (Ávila) y falleció el 15 de agosto de 1496. Reina de Castilla, esposa de Juan II y madre de Isabel la Católica. La primera noticia veraz de que se dispone acerca de ella es la de la negociación de su matrimonio, y, dadas las circunstancias que la rodearon, no debió constituir un recuerdo agradable para la joven princesa. En 1445 el gobierno de Juan II de Castilla, dirigido por el condestable Álvaro de Luna, hacía frente al “partido nobiliario” de los infantes de Aragón en los alrededores de Olmedo. La reina Isabel dio dos hijos a Juan II: la infanta Isabel (futura reina Isabel I la católica) y el infante Alfonso. El confinamiento casi conventual de Isabel en Arévalo entre los austeros muros de la recia fortaleza arevalense precipitó su desequilibrada psicología hacia el abismo de una depresión cada vez más profunda. Murió en agosto de 1496, ya anciana.

BELTRÁN DE LA CUEVA. Militar y maestre de la Orden de Santiago, miembro de un linaje antiguo de la nobleza, nació en Úbeda, donde sus antepasados ejercían mando militar como fronteros. Su poder en la corte aumentó a medida que crecía la oposición al monarca Enrique IV, encabezada por Villena y Alonso Carrillo, y obtuvo diversas prebendas. Este favoritismo alentó los rumores sobre sus relaciones con la reina Juana de Portugal, que llegaban a atribuirle la paternidad de Juana la Beltraneja. En 1464 se le concedió el maestrazgo de Santiago. En 1468, Beltrán de la Cueva se retiró a sus dominios en Cuéllar y reapareció sólo para apoyar a los Reyes Católicos en las luchas por la sucesión al trono castellano y en la guerra de Granada.
GASPAR DE GRICIO. Escribano real. Gaspar de Gricio (fallecido el 7 de noviembre de 1507) fue secretario y notario de los Reyes Católicos. Era probablemente hermano de Beatriz Galindo, apodada La Latina, dama de compañía y maestra de la Reina. Entre otros asuntos, gestionó los asuntos de Indias durante varios años y tuvo la responsabilidad de poner por escrito el testamento de la reina Isabel en 1504.
AIXA. Aisha bint Muhammad ibn al-Ahmar, reina de Granada, llamada Aisha al-Hurra y conocida en la tradición española como Aixa. Los musulmanes también la llamaban Fátima la Horra. En la historia nazarí de Granada era una de las mujeres de mayor prestigio, abolengo y poder en la corte nazarí de finales del siglo XV. Se desposó con dos monarcas, primero con Mohammed XI y al enviudar, Muley Hacen, primo hermano suyo por vía paterna. Parecían un matrimonio bien avenido, y fruto del mismo llegaron tres hijos: Aixa, Abd Allah (Boabdil o futuro Mohammed XI) y Yusuf. Pero quince años más tarde una esclava cristiana se cruzó en sus vidas, Isabel de Solís, capturada durante una incursión sarracena en el territorio cristiano de Aguilar de la Frontera. en la primera mitad de la década de 1470, contando entre 10 y 12 años de edad. Aixa, Fátima la Horra, la sultana despechada, odia al emir de Granada, y será capaz a azuzar a Boabdil, el hijo de ambos, contra el propio padre. Personaje ficticio en Setenil que representa a la madre de El Cordi.
AHMED, ALÍ Y MOHAMED. Soldados nazaríes. Ahmed, capitán de la caballería nazarí. Comandaba el gran ejército de caballería ligera conformado por 7500 jinetes repartidos por todo el territorio. Practicaban una táctica de batalla conocida como tornafuye, simular una huída para luego realizar una carga envolvente sobre sus perseguidores, derrotándolos. Ahmed, se enfrenta a Cabrera sobre el Guadalporcún impidiendo la entrada del cristiano en Setenil. Alí comandaba las fuerzas auxiliares norteafricanas o locales de origen andalusí (muladíes, bereber), miembros de la aristocracia y nobleza. Introdujeron la monta a la jineta, usando así un tipo de espada cuyo pomo permitía apoyar la mano para rematar el golpe y podían colgarse del arzón de la silla. En Setenil, junto a sus hermanos nazaríes, apoyaron a la defensa de la fortificación junto a El Cordi, donde entraron en batalla frente al Rey Fernando, el Gran Capitán y Cabrera. Su avanzadilla impideron la entrada en las murallas de Septem-Nihil. Mohamed encabezaba la partida de soldados nazaríes, los abencerrajes. Son unos guerreros provenientes del norte de África que habían tenido cierto protagonismo en las luchas con los cristianos. La vinculación de este clan con algunos sultanes nazarís llegó a ser muy estrecha y algunos de ellos se convertirían en tropas de élite y guardia personal de los sultanes. Los abencerrajes llegaron a poseer un palacio propio dentro del recinto fortificado de La Alhambra. Junto a Alí, Ahmed y El Cordi, batallaron y defendieron con sus entrañas la fortificación de Setenil, defendiendo y encomendándose a Alá, resistiendo así, a la cristiandad en estas tierras. Estos personajes son ficticios.

RAJID. Era el secretario o mano derecha de El Cordi. Este le entrega la custodia y salvaguarda de la llave de fortaleza nazarí de Setenil. Personaje ficticio durante la Recreación Histórica de la Toma de Setenil en 1484.
Los narradores de la Recreación Histórica de Moros+Cristianos, que reconstruye la conquista de Setenil en 1484.

LIBRETO DE LA RECREACIÓN 2022

ACTO I

JABONERÍA

LAS FUERZAS CRISTIANAS SE AGRUPAN EN LA JABONERÍA EN LA BOCA DEL PUENTE. AL OTRO LADO DEL MISMO, EN LA CALLE MINA, SE ENCUENTRAN LAS FUERZAS MORAS.

Narrador cristiano I: Situado en los límites del reino nazarí, Setenil era considerado un estratégico enclave de su sistema defensivo; la conquista de esta plaza era fundamental para La Corona en su avance hacia Granada. Por ello, durante largo tiempo, cercar esta peña fue el sueño de muchos conquistadores. El Rey Fernando de Aragón, el mejor estratega militar en siglos, sabía de la importancia de tomar esta plaza y hacerlo con rapidez, pues la llegada del invierno, con sus lluvias y sus fríos, paralizaría la campaña, dando un año al Rey de Granada para reorganizar sus defensas.

Rey Fernando: ¡¡Marqués!! Ofreced bajo bandera blanca la última oportunidad para que rindan la plaza en paz.

Marqués de Cádiz: Así se hará majestad.

Reina Madre: (a la Reina Isabel). Hija mía, dejadme acompañad al Marqués. Lo que quizá no entiendan hombres de guerra, pueda que lo comprenda el sentir de una madre.

Reina Isabel: Si mi esposo no tiene inconveniente, aunque villa que será castellana, es él quien mueve las piezas esta partida.

Rey Fernando: Id pues. ¡Cabrera, escoltadlos!

AL OTRO LADO DEL PUENTE.

Alí: Te diré una nueva mala alcalde, ese rey Don Fernando va ganando muchas plazas: Antequera, Álora…, se están produciendo muchas bajas.

Mohamed: Los cercos a nuestras plazas se están realizando con peones y hombres de armas, más la artillería pesada.

Cordi: Ahora, sin embargo, se acercan bajo bandera de paz. Id a escucharlos Rajid, más no cedáis en nada. Que os escolten Ahmed y los sabios consejos de mi madre Aixa.

Narrador cristiano II: Esta Villa debe ser rendida, entregada a quien la conquista hoy como ayer se entregó a quien la conquistó. Esta tierra que se resiste pertenece al Reino de España, no es mora, es cristiana. Aquí murieron batallando mis antepasados contra los cartagineses, contra romanos y contra quien osase pisar la tierra donde yacen nuestros ancestros. No es una guerra, es un derecho el que se reclama, Setenil pertenece a nuestra historia y no a la de los árabes que con el filo de su espada atravesaron la península de sur a norte imponiendo su ley sobre los nuestros.

Narradora árabe I: Siento esta tierra como mía, esta roca elevada al cielo como una escalera para hablar con Alá. Ocho siglos en nuestra casa, al-Ándalus, ocho siglos cultivando estas nuestras tierras, bajando al río a abrevar nuestros caballos, ocho siglos viendo nublados cielos y claros azules pasar, viendo correr el agua por los arroyos, por la muralla…y ocho siglos venciendo y resistiendo a los cristianos.

SE DIRIGEN AL CENTRO DEL PUENTE EL MARQUÉS DE CÁDIZ, LA REINA MADRE Y CABRERA. ALLÍ ESPERAN RAJID, FARAH Y AHMED.

Marqués de Cádiz: Mi estimado Rajid, hombre sensato, traigo de mis Reyes una propuesta de rendición honrosa que evite una sangría.

Rajid: Venís bajo bandera blanca, más no a ofrecer paz sino rendición, que no será aceptada ni por mi pueblo ni por mis Reyes.

Marqués de Cádiz: Os hacía más listos y más nobles. Disponemos de hombres y armas de guerra para hacer desaparecer esta villa de la faz de la tierra.

Rajid: Siete veces llegasteis con las mismas bravatas y siete veces tuvisteis que volver grupas a vuestras posiciones.

Reina Madre: ¡Aixa!¡Por amor de Dios!¡Tú también eres madre! Intercede ante tu hijo.

Aixa: Mi hijo El Cordi ya ha hablado por la boca de Rajid. De verdad creéis que educamos a los nuestros para ser unos cobardes. ¡Ni lo soñéis cristianos!

Reina Madre: Pues entonces muchos de ellos arderán esta misma noche en el infierno.

Aixa: Alá premiará a sus valientes guerreros con el paraíso, y por su sacrificio, habréis derramado vuestra sangre en vano.

SE VAN RETIRANDO EL MARQUÉS DE CÁDIZ, RAJID, LA REINA MADRE Y AIXA.

Cabrera: ¡Ahmed! Tú eres soldado y sabes que vamos a arrasaros.

Ahmed: Lo único que sé es que nos encontraréis luchando defendiendo cada palmo.

SE RETIRAN AHMED Y CABRERA A SUS POSICIONES Y A CADA ENTRADA DEL PUENTE QUEDAN EL REY FERNANDO Y EL CORDI YA CON LAS ESPADAS DESENVAINADAS. JUNTO A LA MONTURA DEL REY CRISTIANO EL ABANDERADO DON ÁLVARO DE ANTEQUERA

D. Álvaro: ¡Majestad! La paz con estos infieles se antoja imposible.

Rey Fernando: Así parece mi fiel Álvaro. Id a proteger a la Reina.

D. Álvaro: Con mi vida si fuera necesario

Rey Fernando: (con la espada apuntando hacia el Cordi) ¡¡No voy a dejar piedra sobre piedra!!

Cordi: Pues entre los escombros, aún os esperará mi espada.

Rey Fernando: ¿Y a qué esperar?

AVANZA POR EL PUENTE A LA VEZ QUE EL CORDI, ENCONTRÁNDOSE EN EL CENTRO DEL MISMO DONDE EMPIEZAN A LUCHAR. EL RESTO DE CABALLERÍAS MORAS Y CRISTIANAS DESENVAINAN Y ALZAN SUS ESPADAS.

EL CORDI HACE RETROCEDER AL REY HASTA LA JABONERÍA DEJANDO EXPEDITO EL PUENTE POR DONDE AVANZAN EL RESTO DE JINETES MOROS PARA ENFRENTARSE HOMBRE A HOMBRE.

Gran Capitán:(mientras lucha) ¡Mi Rey! No es momento de luchas cuerpo a cuerpo. ¡Que arranque la gran batalla! ¡Las bombardas están preparadas!

Rey Fernando: ¡Ramírez!¡Que empiece el fuego artillero!

 EL MAESTRE DE CAMPO HACE UNA SEÑAL CON LA BANDERA LOS TAMBORES TOCAN A ZAFARRANCHO Y COMIENZAN A OIRSE CAÑONAZOS.

Alí: ¿No oís los cañones? Derribarán los muros de la fortaleza. ¡Huyamos al castillo!

LAS FUERZAS MORAS RETROCEDEN Y EMPIEZAN UN RECORRIDO POR CALLE MINA, TRIANA, CUESTA DE LA JABONERÍA, CUEVAS DEL SOL, DE LA SOMBRA, CALLE RONDA Y ESPERAN EN LA PLAZA.

Reina Isabel: Mi Buen Cardenal, ya no podemos detener la batalla. Hagamos preparar un Hospital de Campaña en nuestro campamento, junto a la ermita que hemos levantado a San Sebastián donde rezaremos por las almas de los que irán a encontrarse con Nuestro Señor.

Cardenal Mendoza: Así se hará Mi Reina.

Narrador cristiano I: Las huestes moras y cristianas desfilaran en cortejos separados por las calles extramuros del pueblo, luciendo sus poderes y sus galas intentando ganar fuerzas para sus respectivas causas. Las Cuevas del Sol y de la Sombra van a ser cobijo efímero para estos protagonistas de la Historia, los que después en la Puerta y en la Plaza de la Villa, escribirán con su sangre el epílogo de un dominio de ocho siglos de sociedad, cultura y religión árabe: Al-Andalus, y el prólogo del más vasto y grande imperio que jamás haya existido: El Imperio Español.

EL CORTEJO CRISTIANO ARRANCA DESDE LA JABONERÍA HACIA CUEVAS DEL SOL, DE LA SOMBRA, CALLE RONDA Y PLAZA.

ACTO II

LA PLAZA

LOS MOROS AGUARDAN EN LA PLAZA LA LLEGADA DE LOS CRISTIANOS QUE SE PRESENTAN TRAS EL PROPIO REY FERNANDO Y EL RESTO DE CABALLERÍA.

Narrador cristiano II: Hasta dos siglos y medio había resistido Setenil como frontera del Reino de Granada. Cada vez que llegaban a la capital nazarí noticias sobre algún asalto, la Ciudad de la Alhambra temblaba, porque la frontera de Setenil era la llave para conquistar el Reino entero.

               Hasta siete sitios se produjeron sobre la dura peña, pero sus pobladores, replegados en la formidable fortaleza, supieron resistir con fuerzas increíbles, ganando la fama de inexpugnables. De ahí el nombre de “septem nihil” (siete veces nada): siete veces hermoso y deseado –exclamaría el último rey nazarí-. Finalmente, Los Reyes Católicos, Isabel y Fernando, se encuentran a las puertas de esta plaza, dispuestos a dar un giro a la Historia con el empleo de la nueva artillería y el poderoso ejército del Marqués de Cádiz. Corría el 21 de setiembre de 1484, día de San Mateo Apóstol…

Alí: Frenemos su avance al menos hasta que todos hayan ganado las puertas de La Villa.

Mohamed: La Villa no podrá resistir tanto bombardeo. Las torres están cayendo.

ESCARCEOS ENTRE JINETES DE AMBOS BANDOS QUE SOSTIENEN A LOS CRISTIANOS EN LA PLAZA, MIENTRAS LOS MOROS GANAN EL AYUNTAMIENTO.

Narradora árabe II:

                                         Todos los moros y moras

                                         Corren hacia el castillo

                                         Las moras llevan la ropa

                                         Los moros harina y trigo

                                         Y los moricos jugaban

                                         Soñando como chiquillos.

                                         Entre tanto se acercaba

                                         Un numeroso gentío

En torno al Rey Don Fernando

Todos con el alma en vilo,

Pues cristianos con los moros

Siglos habían convivido

Y soñaban la concordia

Como esas almas de niños.

LOS ÚLTIMOS JINETES ÁRABES SE RETIRAN HACIA EL BALCÓN DEL AYUNTAMIENTO.

Rey Fernando: ¡Que continúe el fuego artillero sobre sus defensas y murallas!

Marqués de Cádiz: Apenas nos quedan objetivos a derribar. No les queda otra salida que la rendición.

Reina Isabel: Pidamos a Nuestro Señor dirija los pasos que habremos de dar y que acabemos de una forma rápida con esta guerra, que al fin, no es más que un enfrentamiento entre hermanos.

Cardenal Mendoza: Yo os acompañaré Señora en vuestras oraciones.

Narradora árabe I: Ahora ya sabemos que nada detiene el destino, no existen rezos ni oraciones que detengan este ejército. Han sido valerosos nuestros guerreros, muriendo y luchando hasta el final, sin agua, sin comida, resistiendo una embestida de bombardas tras otra. Hemos aguantado las flechas asesinas y perdido nuestros hogares, hemos visto morir a los nuestros, basta de sacrificios cuando la misma Granada nos ha abandonado, estamos solos en esto. ¿ O es acaso  mejor luchar y morir? Son tantos los llantos derramados por los chiquillos, tantos los sollozos de nuestros hermanos. Infinitas las lágrimas que ahora surcan nuestras mejillas y que solo una rendición detendrá.

Narrador cristiano I: No es más valiente el que sufre sin descanso, es quien menos sufrimiento permite a los suyos. Evitemos más derramamiento de sangre, que este día albergue un gran acto de paz, demostremos que es posible entenderse a pesar de la sangre derramada. Son muchos los quebrantos que La Villa de Setenil ha provocado entre los nuestros. Hoy don Fernando y doña Isabel ofrecen sus manos abiertas, su descanso a la espada que  te doblega y una  digna salida al pueblo que aún mora tras estas murallas. Un respeto por lo construido y un puente a vuestros nuevos hogares.  

También Nuestro Señor os da la bienvenida si a su regazo os acogéis rechazando la herejía, convirtiendo la conversión en un camino a la libertad. Dejemos la lucha, aplaquemos el dolor, seamos personas de respeto y paz, sembremos un futuro donde todos tengamos cabida bajo la Cruz de Nuestro Señor.

Narradora árabe II: Que Alá ilumine a El-Cordi para entregar esta Villa, a rendirnos pues no podemos morir luchando, no dejemos que la muerte sepulte entre escombros nuestro legado. Aquí dejamos nuestras calles, nuestros arrabales, nuestra alcazaba con su Torre, sus aljibes, nuestra mezquita que perdurará aunque la entierren en piedras. Cada paso que den los cristianos les recordará nuestra vida, en cada mirada verán nuestro legado, el tiempo será testigo de nuestra leyenda de héroes forjados en las rocas. El alma de Setenil será siempre el de una Villa mora, será siempre La Perla de Granada. Y que nuestras lenguas vivas cuenten a nuestros hijos lo valerosos que fuimos y lo difícil que fue vencernos.

Beltrán: ¡Cordi! Entrega La Villa, no procures más muertes y sufrimiento a los tuyos. Muestra prudencia y rinde Setenil.

Ahmed: Que la reina perdone la vida a los inocentes y se nos permita ir en paz.

Beltrán: Así será, que la palabra de Castilla sirva como garantía.

Aixa: (Al Cordi) Hijo mío, nuestra bravura ha salvado nuestro honor, salvemos ahora la vida, que aún podemos hacerlo con la cabeza bien alta.

Cordi: (En voz alta a los cristianos) Si es así, rendiremos La Villa, pero esta noche se nos permitirá salir al camino con un  salvoconducto Real.

Rey Fernando: Si la rendición es cierta, tenéis nuestra palabra.

Cordi: Como prenda de la nuestra enviamos nuestras mejores alhajas para la Reina.

Beltran: Sean bienvenidas pues y ya en la Plaza de La Villa acordemos al detalle las capitulaciones.

AMBAS FORMACIONES SE DIRIGEN A LA VILLA. LA CRISTIANA TRAS ESPERAR AL COFRE CON ALHAJAS QUE RAJID ENTREGA A LA REINA CON UNA REVERENCIA.

ACTO III

LA VILLA

Narrador cristiano: Avanza la caballería. A la cabeza marcha, bajo la pesada armadura y la ostentosa corona, el Rey Don Fernando. A su lado, su fiel servidor, el Marqués de Cádiz. Sobre el poderoso ejército se alzan La Cruz y el Pendón Real. En la Plaza de la Villa les espera el Cordi, rodeado de los suyos, para escuchar las condiciones de paz.

Cordi: Os escuchamos esperando de vos misericordia, noble castellano.

Rey Fernando: ¡Todos estamos gozosos! Hoy día tan glorioso de San Mateo Apóstol, nuestro fiel Gonzalo dará fe de nuestra grandeza. Que se de lectura a nuestras disposiciones.

Gonzalo: Por orden de Nuestros Católicos Reyes, Doña Isabel y Don Fernando, que tanto monta, monta tanto, se hará entrega a los hasta ahora defensores de la plaza que no quieran abrazar La Cruz de Nuestro Señor de tierras labrantías en el valle cercano, quedando éstas bajo la protección de esta villa de Setenil, a la que desde hoy se le otorga la superior condición de Villa Realenga. Pero antes ordenamos que en las tiendas levantadas a modo de hospital se atiendan a los heridos, a todos sin excepción, moros y cristianos.

VITORES Y ABRAZOS ENTRE AMBOS BANDOS

Cordi: Sea pues entregada la llave.

SE LA ENTREGAN AL REY FERNANDO QUE CEDE LA ENTREGA CON UN GESTO A LA REINA ISABEL.

Narradora árabe: Este anochecer, la última luna mora iluminará el camino que, empedrado de lágrimas, conducirá a mis fieles a sus nuevas tierras.

Narrador cristiano: Los primeros rayos del nuevo alba harán resplandecer La Cruz que desde hoy dominará nuestros hogares.

Escribano Real: Y para que prevalezca lo acontecido hoy, aquí en la Villa de Setenil, y pueda ser conocido y difundido por todo Cristiano de estos reinos; levanto acta como escribano de la Corte Real de los Reinos de Castilla y Aragón.

Reina Isabel: (Mostrando la llave en alto). Mientras oraba, he llegado a una conclusión: todos somos importantes, nuestras culturas no son incompatibles, se complementan; sino ¡Cuánto debemos al legado árabe!..

Narrador:

                                         Y así es verdad, señores,

                                         Mucha atención presten todos:

                                         Mucho hubieron de aprender

                                     Los cristianos de los moros,

                                         Sus acequias, sus molinos,

                                         Sus cultivos y sus pozos.

                                         Miles de bellos vocablos

                                         Aceite, aljibe, almazara

                                         Alforja, almizcle, azahar

                                         Todas de arábiga herencia

                                         La toponimia lo dice

                                         Ríos que empiezan por guada

                                         Guadalporcún, Guadalteba,

                                         Guadalquivir, Guadiana…

¡Ay! Que líquidas palabras

                                         Y soberbias construcciones

                                         Como la majestuosa Alhambra,

                                         El Castillo de Setenil

                                         O la imponente Giralda.

                                         Y bellas historias de amor

                                         Entre moros y cristianas,

                                         O entre cristianos y moras,

                                         No entiende el amor de razas:

                                         ¡Mágico amor!¡Don amor!

                                         Escuela de tolerancia

                                         Que borra toda frontera

                                         Logrando grande ganancia.

                                         ¡Albricias, Reina Isabel!

                                    Con tus oraciones sabias

                                         Cerco supiste poner

                                         A la insana intolerancia

                                         ¡Oh Setenil, Setenil!

                                         Mi noble Villa Realenga

                                         Fuiste perla de Granada

                                         ¡Setenil de las Bodegas!

FIN

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